- La Insulino Dependiente (DMID), que cursa con alta cantidad de azúcares
circulando en sangre y en la orina. Se presenta en niños y adolescentes, aunque
también en adultos y requieren de inyección de insulina.
-La Insulino Independiente (DMIID), de aparición en general más tardía y
relacionada con la obesidad.
La deficiencia de insulina es debida a la progresiva destrucción autoinmune de
las celulas pancreaticas que producen la insulina.
Determinadas infecciones víricas en la infancia o juventud desencadenan el
cuadro, pero todavía no se sabe con exactitud cuales son las causas exactas.
Los síntomas más frecuentes son fatiga y sed, necesidad constante de orinar, aumento del apetito y pérdida de peso, aumento de las infecciones en piel, boca o vagina.
Los antecedentes familiares pueden ser un factor de riesgo, generalmente la enfermedad salta una generación. No hay prevención
para la diabetes insulino dependiente, solo en el caso de la insulino independiente es posible prevenir ya que la obesidad es el factor
de riesgo principal
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
Los síntomas enumerados anteriormente junto con una analítica de orina y sangre determinan el padecer la enfermedad.
En el caso de necesitar insulina el paciente debe administrársela a diario y dependerá de los niveles de glucosa del momento la dosis que deba suministrarse.
Seguir una dieta es fundamental, el especialista determinará qué alimentos debe consumir con frecuencia, y cuales no puede comer el paciente.
La diabetes puede derivar en el caso de no estar controlada en enfermedades cardiovasculares, problemas en la vista, gangrena, impotencia sexual, enfermedades renales.
Hoy en día siguiendo el plan terapéutico y con los medios disponibles para que el paciente pueda saber en todo momentos sus niveles de glucosa en sangre, la vida que lleva el diabético es totalmente normal y es una enfermedad crónica que de estar controlada adecuadamente no debe causar complicaciones.