La mononucleosis es una infección vírica aguda causada por el virus de
Epstein-Barr, que se caracteriza por fiebre, faringitis, ganglios y aumento
del tamaño del bazo. Afecta también al hígado, sistema respiratorio y sistema
linfático. Epstein-Barr es un virus de la familia de los herpes.
El método de contacto es la saliva, un beso, beber del mismo vaso, etc.
El índice de contagio es muy bajo y tiene mucho que ver el estress, fatiga,
poco descanso, todo lo que pueda hacer que nuestro sistema inmunológico
no esté preparado. En la mayoría de los casos es asintomática y puede pasar
desapercibida como una ligera faringitis. En los casos más significativos causa
fatiga, fiebre, dolores musculares, dolor de garganta, pérdida de apetito,
náuseas, palpitaciones. En pacientes con inmunodeficiencias si puede ser más
peligrosa.
Suele contraerse con mayor facilidad en la adolescencia y juventud. Se
estima que en el mundo en el 95% de los hombres entre 35-40 años han
padecido la enfermedad y la mayoría sin darse cuenta.
La enfermedad se detecta mediante un análisis de sangre o un frotis faríngeo para descartar la amigdalitis por estreptococo que
causa síntomas similares.
El periodo de incubación es de 7 a 14 días para padecer los primeros síntomas. La fiebre suele remitir a
los 10 días pero la sensación de fatiga puede durar hasta 3 meses después de padecer la enfermedad. La curación es espontánea.
El tratamiento suele limitarse a antinflamatorios y antitérmicos para aliviar los síntomas. En raras ocasiones será necesario administrar antibióticos, sólo en caso de sobreinfección bacteriana faríngoamigdalar; o corticoides en casos de sintomatología más aguda.. El uso de antibióticos puede causar exantemas cutáneos. La medicación la tendrá que prescribir su médico.