Investigadores suizos están investigando
en un nuevo sistema de diagnóstico empleando los rayos x que se emplean en
la radiografía convencional, pero en vez de incidir sobre los rayos que se
absorben centrarse en los rayos que se desvían. Aseguran obtener imágenes
mucho más nítidas que las que nos ofrecen las radiografías actuales.
La técnica trata de captar la luz que se dispersa para lograr
imágenes mejoradas, los cambios en el tejido óseo y tejido blando son captados.
Hasta
ahora, esta técnica microscópica requería una óptica
muy sofisticada y de cristal, sin embargo,
según Pfeiffer, ahora
ellos emplean "unos nuevos componentes ópticos, en forma de 'nano
rejillas' -como filtros muy pequeños-, creadas por Christian Grünzweig,
otro de los autores, y que permiten utilizar un amplio espectro de energía
, incluido el que requieren los equipos tradicionales".
Aunque de momento
no se ha probado con tejidos humanos, todavía se
están tramitando los permisos, el trabajo enumera algunas de sus potenciales
aplicaciones sanitarias. Es el caso del diagnóstico de la osteoporosis
, al poder visualizar la porosidad de los huesos de una manera más
perfecta e incluso en determinados tipos de cáncer de mama.
Para su
aplicación en humanos, uno de los primeros obstáculos
que se deberán sortear tendrá que ver con las dosis de radiación
a las que se expondrán los pacientes y si ésta conlleva riesgos. "No
podemos decir que los niveles de radiación son menores, porque tomamos
tres o cuatro imágenes en lugar de una, pero habrá que estudiar
en qué enfermos, por ejemplo los que tengan cáncer, la dosis
podría compensar", declara este especialista.