
Desde que la Organización Mundial de Comercio abriera la puerta, en 2001, a que los países pudieran saltarse las patentes de los medicamentos en caso de crisis sanitaria, el caso no se había dado.
Tras rechazar una propuesta de descuento del 30% efectuada por el laboratorio Merck SharpDhome (MSD), uno de los mayores del mundo, el ministro de Sanidad, José Gomes Temporao, envió ayer al Palacio del Planalto la propuesta de licencia del antirretroviral , con un costo de 43 millones de dólares al año.
Con esta licencia, Brasil puede iniciar la producción nacional del medicamento o importar genéricos. Hasta ahora, sólo Merck SharpDhome podía venderlos en el país, laboratorio dueño de la patente del medicamento en el país suramericano, lo que implica su comercialización en exclusiva.
Hasta ahora sólo Tailandia, Mozambique, Malasia e Indonesia se habían atrevido a dar el paso de otorgar una licencia de un medicamento con patente.
Brasil intentaba desde el pasado noviembre presionar al laboratorio para que redujera el precio del Efavirenz desde los 1,59 dólares por comprimido de 600 miligramos a los 0,65 dólares. La semana pasada, el Ministerio de Salud declaró el medicamento de "interés público" y anunció su intención de comprar la versión genérica que da India por un precio de 0,45 dólares por comprimido.